Neonazis e imperialistas intentan tomar el Reichstag (Alemania)

El pasado sábado 29 de agosto, entre 30.000 y 40.000 personas de diverso posicionamiento se manifestaban en contra de las medidas decretadas a causa de la Covid-19. La manifestación negacionista fue intervenida y disuelta (con la utilización de violencia policial y gas pimienta puntualmente) debido a que los asistentes no guardaban las distancias de seguridad. No obstante, un grupo de unos 300 manifestantes ultraderechistas consiguió romper el cordón policial y llegar a las puertas del Reichstag.

Estos 300 individuos, pertenecientes al movimiento de los Reichsbürger (‘Ciudadanos del Reich’), tras graves enfrentamientos frente a la embajada rusa llegaron a la cámara de diputados de Alemania tras traspasar un débil cordón policial.


Con la llegada de los refuerzos policiales las escaleras del Reichstag fueron despejadas. La acción de tomar el Reichstag había sido anunciada por redes sociales varios días antes y suponía un gran acto de simbolismo para la más que existente ultraderecha alemana, ya que el Reichstag fue escenario del incendio provocado en 1933 después del cual Hitler suspendió la mayoría de los derechos fundamentales recogidos en la constitución de Weimar.


El movimiento de los Reichsbürger se trata de un movimiento de ultraderecha heterogéneo formado por defensores del Segundo Reich (1918), defensores de que Alemania es victima de una conspiración mundial, y neonazis. Todos ellos comparten una idea: la de ilegitimidad de la actual Republica Alemana. Imperialistas defensores de las antiguas fronteras prusianas y neonazis comparten codo con codo este peculiar movimiento ultraderechista.


Ataviados con banderas del Imperio Alemán (Segundo Reich, 1918) y con simbología neonazi los 300 ultraderechistas conseguían llegar a las puertas del Reichstag y soltar alguna que otra soflama neonazi antes de ser disueltos por la Policía. Los “ciudadanos del Reich” ya eran conocidos en Alemania por haber asesinado a un policía en 2016, y por haber participado en varios actos violentos. Ante lo acontecido en el Reichstag, la ministra de justicia ha sentenciado “La imagen insoportable de neonazis delante del Reichstag... no puede repetirse


Si bien no se puede asociar el discurso negacionista de la Covid a la ultraderecha en exclusiva, si que es cierto que estos discursos “anti corona” nacidos de la frustración son abrazados con facilidad por la ultraderecha nacionalista. Un ejemplo del apoyo de la ultraderecha al negacionismo se observa en el apoyo que ha hecho Alternativa por Alemania a las concentraciones del sábado, o el flirteo de Vox con la conspiración. El motivo, desestabilizar aún más los gobiernos en épocas de crisis, y generar más frustración con la que posteriormente pueda alimentarse el discurso ultranacionalista y de odio.