Supremacismo policial y civil en Wisconsin (Internacional 28/08/20)

El pasado domingo 23 de agosto la policía de Kenosha (Wisconsin) tiroteaba con 7 disparos a un hombre negro de 29 años, 2 días más tarde, el martes 25 de agosto, un joven supremacista blanco de 17 años mataba con un AR-17 a 2 personas y heria de gravedad a otra, en medio de las protestas sucedidas contra el primero de los acontecimientos.


Rittenhouse junto con otro hombre armado en las protestas de Kenosha


Con el “no puedo respirar” aun resonando en la cabeza, la policía estadounidense, haciendo gala de su habitual racismo ha disparado a Jacob Blake, de 29 años, hasta 7 tiros por la espalada. Blake se encontraba junto a su coche, en el que viajaban 3 de sus hijos. Según la versión policial, emitida 3 días después del suceso, Blake haciendo caso omiso a los agentes, y resistiéndose, tras ser reducido con una pistola TASER, se abalanzó sobre el asiento del conductor, en el que habría, supuestamente, un cuchillo. Ante la escena, uno de los policías decidió disparar, ni más ni menos, que 7 tiros por la espalada.


La versión policial contradice, en parte, el video en el que se observa el suceso, además, el abogado de la familia de Blake ha desmentido la existencia del supuesto cuchillo, y ha informado que sería necesario “un milagro” para que Blake pudiese volver a andar. Ante lo acontecido el padre de Blake sentencia: “Lo trató (el policía) cómo si no valiera nada, pero mi hijo vale mucho, es un ser humano”. Esta nueva muestra de abuso y racismo policial han disparado una nueva oleada de protestas en Kenosha (Wisconsin).


El martes, el tercer día de protestas se desarrollaba con toque de queda y 250 efectivos de la Guardia Nacional desplegados en la ciudad dando apoyo al departamento de policía que, violentamente, y con el uso de gases lacrimógenos, intentaba dispersar a los manifestantes. Por si fuese poca la protección de la Guardia Nacional, algunos hombres (blancos) portando armas largas y de guerra salían a las calles a defender los comercios y supuestamente a ayudar y a “asistir” a la policía. Entre estos justicieros del “don’t tread on me” se encontraba Kyle Rittenhouse.


Rittenhouse la noche del martes asesinó con una AR-17 a dos personas en las manifestaciones antirracistas de Kenosha, también hería a otra persona. Rittenhouse era un joven de 17 años que junto a otros “justicieros” habría salido a la calle a dar apoyo y proteger a la policía, en un video grabado minutos antes del tiroteo, se ve como unos policías ofrecen agua a Rittenhouse y le dan las gracias; ni un solo intento de detención por portar un arma de guerra con 17 años, o por estar en vía publica tras haberse decretado el toque de queda.


Rittenhouse, según ha confirmado el departamento de policía de Illinois (Estado en el que vive el joven) habría participado en el Programa de Cadetes de Seguridad Pública del Departamento de Policía, un programa que permite a los jóvenes conocer el “oficio” de la policía, y en el que se les enseña información sobre armas de fuego entre otras cosas. Rittenhouse es un defensor del movimiento “Blue lives matter” (las vidas policiales importan), y un derechista convencido, con solo 17 años ya fue visto en primera línea en un Meeting de Trump el 30 de enero. El joven sería detenido el miércoles 26 de agosto por la policía, que, en esta ocasión, no disparó ni un solo tiro.


Los acontecimientos están teniendo amplia repercusión en los círculos de ultraderecha, neonazis y supremacistas defienden al asesino de Rittenhouse y lo definen como un héroe lleno de “gallardía”. La ultraderecha institucionalizada de Vox no quería pasar desapercibida ante este hecho; el coordinador de Vox en Montcada i Rexac, sentenciaba en un tweet del 27 de agosto “+ Kyle Rittenhouse, - George Floyd”.


Es necesario combatir al fascismo y al racismo en cualquiera de sus formas por eso desde aquí repudiamos esta y cualquier otra acción racista dentro o fuera del ámbito nacional.