La extrema derecha hace su agosto en Portugal.

La extrema derecha portuguesa representada electoralmente por el partido Chega con un diputado y respaldada en las calles por la organización Resistência Nacional y la recién creada Nova Ordem de Avis/Resistência Nacional, lleva desde principios de junio alimentando un discurso de odio con tientes racistas y fascistas.

Neonazis manifestandose a lo KKK


Son varios los ataques perpetrados por Resistência Nacional, desde pintadas en la sede de SOS racismo ("Guerra a los enemigos de mi tierra" | “Europa para los europeos”), hasta concentraciones a lo Ku Klux Klan (KKK) con caretas y antorchas incluidas.


Sin embargo, esta escalada de intimidación racista dio un salto cualitativo el pasado 6 de agosto cuando, a través de un correo remetido a SOS racismo, se dio a conocer la organización de extrema derecha Nova Ordem de Avis/Resistência Nacional.


Dicha organización remitió varios correos a SOS racismo amenazando y señalando a activistas antirracistas y a sus familias, el grupo neofascista dio un ultimátum de 48 horas a los amenazados para abandonar el país. Entre la docena de señalados se encuentran 3 diputadas y varios sindicalistas.


El mensaje remitido rezaba lo siguiente: “Informamos que fue definido un plazo de 48 horas para que los dirigentes antifascistas y antirracistas incluidos en esta lista renuncien a sus funciones políticas y salgan de territorio nacional. Pasado este plazo, tomaremos medidas en su contra y en contra de sus familias para garantizar la seguridad del pueblo portugués”


Además de las campañas de intimidación, la nueva organización neonazi ha señalado que “por cada nacionalista preso caerá un antifascista y por cada nacionalista muerto desaparecerán decenas de extranjeros”, "agosto será mes de lucha contra los traidores de la nación y sus partidarios".


Mientras Resistência Nacional se descarta del señalamiento a activistas, la recién creada Nova Ordem de Avis/Resistência Nacional se posiciona señalando a refugiados, homosexuales, inmigrantes, activistas y transexuales.


Ante esta escalada de actos fascistas, el líder de la extrema derecha institucionalizada (el partido Chega) se limita a decir que “cuando Chega son amenazados (lo que pasa a toda hora) nadie se alarma. Cuando son estos pobrecillos, toda la gente llora y grita. ¡País miserable!”.


Todo esto sucede en un verano marcado por las protestas del Black Lives Matter en un país que, si bien pareció superar un pasado fascista, aún no se ha reconciliado con un pasado profundamente colonial y racista.


Lejos de parecer que la extrema derecha es anecdótica, algunos sondeos vaticinan un ascenso del 1,3 al 7% de los votos para los ultraderechistas de Chega, en un país que aun no supera el asesinato racista que hace poco más de un mes sufrió el actor negro Bruno Candé Marques.


Es necesario combatir al fascismo y al racismo en cualquiera de sus formas por eso desde aquí repudiamos esta y cualquier otra organización neonazi de ámbito nacional o no nacional.