Accidentes laborales. Avance enero-febrero 2022

A escasos días del primero de mayo nos hacemos eco del primer avance de accidentes laborales publicado por el ministerio del trabajo. Este avance se corresponde con los dos primeros meses del año en curso. Analicemos, pues, el estado de la seguridad laboral en España.


En lo que llevamos de año 118 personas han perdido la vida en accidentes laborales, lo que supone un incremento de 28 personas con respecto al mismo periodo del año pasado. A esta cifra hay que añadir las 18 bajas mortales in itinere, que suponen 2 fallecidos más que el año pasado. El resultado, por tanto, de estos dos primeros meses del año es de 136 trabajadores fallecidos a causa de tener que vender su fuerza de trabajo al capital; 30 fallecidos más que en el mismo periodo de 2021.


Sin embargo, no todos los accidentes, por suerte, conllevan el fallecimiento del trabajador. En los dos primeros meses de este año se han producido 54.712 accidentes con baja, de los cuales 534 se consideran accidentes de gravedad. Con respecto al mismo periodo de 2021, si bien el número de accidentes graves desciende en 11 personas, el número total de accidentes, con independencia de su gravedad, asciende en un 9%. Además a esta cifra de 54.712 trabajadores heridos en el puesto de trabajo, hemos de sumar 130 trabajadores heridos con baja a causa de un accidente in interine.



Si analizamos las cifras por sector observamos que el sector con más bajas es el de la minería, con 480 bajas al mes por cada 100.000 trabajadores, seguido del de la construcción, con 441 bajas. A la cola se sitúa el sector financiero.



A todas estas cifras, sin embargo, deberíamos sumar todas aquellas muertes ocasionadas por enfermedades derivadas del desarrollo de una actividad laboral (pensemos en el amianto de los maquinistas de metro, por ejemplo). Del mismo modo, también deberíamos tener en cuenta la cantidad de discapacidades derivadas del ejercicio laboral.


Al fin los datos son claros, la burguesía, el capitalista, el empresario, no solo nos roba el fruto de nuestro trabajo, sino que, también, nos roba la salud, y en ocasiones la vida. No podemos, por otra parte, cerrar este avance sin mencionar todas aquellas enfermedades mentales derivadas del trabajo que ni siquiera se recogen en estas líneas. Recordemos que la principal causa del estrés, la ansiedad o la depresión es el trabajo asalariado.


El capital, en fin, nos mata. Es nuestro derecho defender nuestra dignidad y nuestra vida. Todos al primero de mayo.